Lingua   

La bala

Víctor Jara
Lingua: Spagnolo


Ti può interessare anche...

La bala
(Ana Tijoux)
Brigada Ramona Parra
(Víctor Jara)
Sacando pecho y brazo
(Víctor Jara)


[1972]
Scritta da Víctor Jara su di una melodia popolare venezuelana.
Nell’album “La población”, così come ristampato nel 2001 con l’inclusione di alcuni inediti – come questa “La bala” - non presenti nel disco originale.

victorj-lapoblacion

“La población” è un progetto, che Víctor Jara volle realizzare con un amico e collaboratore, il drammaturgo Alejandro Sieveking, una “cantata” – un “concept album” si dice oggi – dedicato alla nascita di una delle tante “poblaciones” – appunto – i “barrios” illegali che a partire dal 1957 cominciarono a costituirsi nell’area metropolitana di Santiago del Cile in seguito ad ondate successive di occupazioni attuate da masse di senza tetto e diseredati. “La Victoria”, situato nel comune di Pedro Aguirre Cerda ed occupato nel 1957, fu il primo di questi insediamenti, il primo in Cile e in tutta l’America Latina.
Dieci anni dopo fu la volta della “toma” (la “conquista”) cantata da Jara.
Il 16 marzo del 1967 migliaia di uomini, donne e bambini occuparono una vasta area nel comune di Cerro Navia. La polizia – quella del “democratico” Frei – sparò come al suo solito, ma non riuscì a fermare quell’enorme massa di gente. Questo il racconto dell’occupazione fatta da Joan Jara, moglie di Víctor Jara, nella biografia del marito intitolata “Un canto no truncado”:

“Llegó la señal. Hombres, mujeres y niños echaron a correr, pero alguien los había delatado a la policía. Se oyeron disparos pero nada podía detenerlos… se aferraron al suelo en el que querían levantar sus hogares, con montones de objetos, cacerolas y ropas de cama a su alrededor. Alguien preguntó: “¿Cómo está la guagua? Herminda está muy callada”. “Duerme”, respondió su madre. Pero no dormía. Una bala perdida la había matado. Los ojos de la compañera Ana se llenaron de lágrimas al recordar aquel instante. La población fue bautizada Herminda de la Victoria en recuerdo de la criatura que no tuvo la posibilidad de crecer allí”

Una “bala” sparata da un poliziotto si conficcò nel corpicino della piccola Herminda. La madre, che la stringeva in braccio, non si era accorta di nulla… pensava che dormisse… invece Herminda era stata uccisa. La población occupata fu battezzata “Herminda de la Victoria” in memoria di quella bimba che non aveva trovato un posto in cui crescere.

Inutile dire che le “poblaciones”, dove la sinistra rivoluzionaria ebbe sempre le proprie basi, diedero del gran filo da torcere ai potenti di turno, che fosse il democristiano Frei o il socialista Allende o il fascista Pinochet.

Ma in questa canzone la “bala” non è solo quella che attraversò il cuore della piccola Herminda ma diventa il simbolo della repressione…

La “bala” è anche quella che a Ranquil (altro sobborgo di Santiago) nel 1934 massacrò gli operai del legname – in gran parte nativi mapuches - che protestavano contro le pessime condizioni di lavoro: i morti furono circa 500 e altrettanti gli arrestati che marcirono in galera...

E la “bala” è pure quella dell’imperialismo nord-americano, quella che i soldati yanquis sparavano contro i paesi inconformi come Cuba, il Vietnam, il Cile stesso…

Ma la canzone termina con una speranza, che – come qualche volta nella storia è accaduto e può accadere – al repressore di turno la “bala” gli esploda in faccia, o che siano gli oppressi stessi a sparargliela in faccia.
Voy a contarles la historia
ay de la bala, ay de la bala
y si el pulso tengo bueno
voy a hacer fama, voy a hacer fama.

Póngale mucha atención
a esta copla, a esta copla
no vaya a ser que les toque
una bala loca, una bala loca.

La bala se dispara, se dispara, se dispara
la bala se dispara, se dispara
se disparó.

En las manos del obrero
nació la bala, nació la bala
y en las manos de los ricos
se hizo mala, se hizo mala.

Muchos pobres han caído
en la represión, en la represión
volviendo la bala al nido
de su nación, de su nación.

La usaron para matar al campesino
al campesino, al campesino
pero hallaron resistencia
los asesinos, los asesinos.

Esto que digo, señores
no es un ardid, no es un ardid
fue lo mismo que ocurrió
allá en Ranquil, allá en Ranquil.

La bala se dispara, se dispara, se dispara
la bala se dispara, se dispara
se disparó.

Mucho daño le ha hecho al pueblo
la gente rica, la gente rica
usando el confesionario
de los curitas, de los curitas.

Ahora las cosas han cambiado
sin aforismos, sin aforismos
porque la iglesia camina
hacia el socialismo, hacia el socialismo.

La bala se dispara, se dispara, se dispara
la bala se dispara, se dispara
se disparó.

Si en materia de balazos
hay una encuesta, hay una encuesta
los yanquis dan tiro al lado
a cualquier apuesta, a cualquier apuesta.

Estos gringos atrevidos
con tanta bala, con tanta bala
en Cuba, Vietnam y Chile les sale el tiro
por la culata, por la culata.

La bala me lo ha contado
dice que tiembla, dice que tiembla
porque los alborotados
la recomiendan, la recomiendan.

Con la pólvora del pueblo
nace por fin la revolución
siendo el campo de batalla
la producción, la producción.

La bala se dispara, se dispara, se dispara
la bala se dispara, se dispara
se disparó.

La bala nos advirtió
no es la primera, no es la primera
que en la vanguardia en la lucha
es la clase obrera, es la clase obrera.

Y acabando con la bala
ella no es mala, ella no es mala
todo depende de cuándo
y de quién la dispara, quién la dispara.

La bala se dispara, se dispara, se dispara
la bala se dispara, se dispara
se disparó.

inviata da Bartolomeo Pestalozzi - 19/8/2010 - 13:23



Pagina principale CCG

Segnalate eventuali errori nei testi o nei commenti a antiwarsongs@gmail.com




hosted by inventati.org